Fondo Agua Yaque del Norte
NATIVE: gestión sostenible del paisaje fluvial para comunidades ribereñas resilientes
Ejecutado por el Fondo Agua Yaque del Norte y The Nature Conservancy en República Dominicana; Fundación Herencia Ambiental Caribe (FHAC) y Fundación CREACUA en Colombia. En consorcio con la Universidad de Lincoln y el auspicio del Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido a través de la GCBC
Durante el año 2025, el Fondo Agua Yaque del Norte y sus aliados fueron adjudicados con el proyecto NATIVE en el marco de la convocatoria de conservación del Centro Global sobre Biodiversidad para el Clima (GCBC). Esta iniciativa propone un enfoque innovador para la gestión del paisaje fluvial, integrando modelización científica avanzada con soluciones locales orientadas a fortalecer la resiliencia de comunidades ribereñas frente a los efectos del cambio climático.
El proyecto aborda de manera integral la relación entre agricultura, dinámica fluvial y seguridad hídrica, trabajando directamente con comunidades asentadas en llanuras aluviales. A través de la restauración ecológica, la recuperación de la vegetación ribereña y la promoción de prácticas productivas sostenibles, NATIVE busca reducir la vulnerabilidad ante inundaciones, mejorar la funcionalidad de los ecosistemas fluviales y contribuir a la seguridad alimentaria del territorio.
El área priorizada de intervención incluye el río Yaque del Norte en su paso por la comunidad de Ranchadero, en el municipio de Guayubín, así como la subcuenca del río Mao. Estos territorios presentan alta vulnerabilidad frente a eventos de inundación y una intensa actividad agrícola, lo que los convierte en espacios idóneos para el desarrollo y validación de soluciones con potencial de réplica en otras zonas de la cuenca.
Como parte de las primeras acciones del proyecto, se han establecido 6.21 hectáreas de sistemas agroforestales con la siembra de 2,199 plantas de cacao, 1,084 de coco, 180 de piñón cubano, 153 de naranja y 12 de zapote. Estas especies contribuyen a diversificar la producción agrícola, mejorar la estabilidad del suelo y aumentar la resiliencia de los sistemas productivos frente a inundaciones.
En conjunto, el proyecto NATIVE representa un paso estratégico hacia una gestión más sostenible del paisaje fluvial y del agua en el sector agrícola. Su enfoque combina ciencia, participación comunitaria y soluciones basadas en la naturaleza, demostrando que es posible armonizar la producción de alimentos con la conservación de los ecosistemas fluviales y el fortalecimiento de la seguridad hídrica del territorio.






